
Caminando por la arteria principal de la ciudad, a la altura de Estado y Bueras, divise que desde el cablerio, ese que esta a la altura de la vereda, cuelgan un centenar de cables. Unos a punto de tocar el suelo, y otros escondidos entre las ramas de los árboles. Hay para todos los gustos, solo vea las imágenes.
El tema se hizo preocupante, y de ahí la necesidad de llevarlo a conocimiento de los rancagüinos, cuando una señora se enredó con uno mientras esperaba locomoción. Por suerte no le pasó nada. Preocupado por la situación, numerosas fuentes, expertas en la materia señalaron que solamente corresponden a cables de teléfono, que fueron sacados por la compañía correspondiente producto del término de contrato: sea por deuda, cambio de compañía, etc.…. “Sacados por las compañías”, ese es el tema que llama la atención ya que no fueron sacados por completo, porque aún siguen ahí. Mis fuentes, agregan que no tienen corriente, que no hay problema para la ciudadanía. ¿Será verdad? Habrá que hacer la prueba un día y tocarlo para ver que pasa, ¿Y si tienen corriente?
En el caso de que no, llama la atención la necesidad de denunciar. ¿Qué pasa si tanto de tirarlos afecten los que si tienen corrientes? Los daños pueden ser considerables. Además estéticamente es feo para la ciudad, para nuestro entorno rancagüino, el que cuelguen cables del cielo. No estamos en la jungla, ni menos existe un Tarzan.
Frente al tema surgen muchas interrogantes, y pienso que la única solución al problema es acudir a las compañías y consultarles el porque dejan los cables de teléfonos colgando. ¿Será muy caro o engorroso sacarlos?
Lo más probable es que usted se ha topado en varias ocasiones con los distintos cables que cuelgan por la Alameda, mientras espera locomoción. Así que el llamado es a que tenga precaución, que de cierta manera los esquive, porque no sea que algún día uno tenga corriente, y las consecuencias pueden ser fatales.
En este sentido, El Rancahuaso te invita a denunciar si existen en otro lugar.







Estimado:
Bueno, creo que en todo Chile puedes encontrar cosas así, no sólo de teléfono, sino que también de cable. Todavía recuerdo a una amiga de Islandia que vino a turistear y en vez de sacar fotos a nuestors paisajes, se dedicaba a fotografiar los cables de luz, en esas partes donde están amontonados y enredados, por que en su país no existen cables a la vista, están todos bajo tierra.
Hoy en la mañana tuve la desagradable misión de "descablear mi casa", apenas tiene 5 años de vida, pero ya la rodean 2 vueltas de cables (de la alarma que descontraté y de internet que descontraté). Desconectaron el cable del poste, pero todo lo que estaba en mi propiedad quedó enredado por toda la casa y ahora debo sacarlo alicate en mano (sacar los corchetes) para poder pintar la casa y que los alambres que no cumplen función no molesten...
Saludos desde Puerto Montt!
Gaby